COLEGIO DE MICROBIÓLOGOS Y QUÍMICOS CLÍNICOS DE HONDURAS

ANTECEDENTES GREMIALES

Aproximadamente entre los años de 1959 y 1962 formamos un grupo interesado en la microbiología y ramas afines, el cual estaba constituido por las siguientes personas: Dr. Manuel Figueroa, Dr. Jorge Zepeda, Dr. Jesús Castro, Sra. Liliana Antúnez (ahora de Durón), Srita. Matilde Bonilla, Dra. María Elena de Poujol, los asesores del Laboratorio Central del Ministerio de Salud por parte de la OPS y el que escribe. Nos reuníamos en nuestras casas de habitación y cada vez, alguien presentaba un tema científico. 

En 1968, cuando el Departamento de Microbiología se trasladó a la Escuela de Enfermeras, se fundó la Sociedad Hondureña de Microbiología, con una membrecía de aproximadamente 25 personas y constituida por profesionales y técnicos interesados en la microbiología y ramas afines. Esta era una sociedad formalmente constituida, con estatutos, con autoridades electas por la Asamblea y reuniones mensuales. Funcionó durante 4 ó 5 años y contribuyó mucho al desarrollo de la microbiología.

En 1974, los egresados de la carrera de microbiología y química clínica, los estudiantes de último año de dicha carrera y algunos profesores, fundaron la Asociación de Microbiólogos y Químicos Clínicos de Honduras. Esta era una sociedad de carácter gremial y tenía como finalidades principales estrechar las relaciones de amistad entre los microbiólogos y comenzar a trabajar por la creación del Colegio de Microbiólogos. En esta asociación se inscribían los microbiólogos y químicos clínicos inmediatamente después de su graduación, hasta que llegó el momento de contar con los requisitos exigidos por la Ley de Colegiación Obligatoria para poder constituir un colegio profesional.

 

COLEGIO DE MICROBIÓLOGOS Y QUÍMICOS CLÍNICOS DE HONDURAS

En 1981 y 1982 El Dr. Poujol, presidente de la Asociación de Microbiólogos y Químicos Clínicos de Honduras, coordino los esfuerzos del grupo de microbiólogos encargado de redactar la Ley Orgánica del futuro colegio y lograr su aprobación por el Congreso Nacional.

Al final, el criterio que privó en nuestras mentes y corazones fue el de lograr a toda costa la creación del colegio y posteriormente, a base de esfuerzo continuado y de trabajo honesto, científico y eficiente, demostrar a la sociedad y a los demás profesionales que el microbiólogo es un profesional digno de respeto y que tiene un campo de trabajo que no debería ser ejercido más que por microbiólogos. El Congreso Nacional aprobó la Ley Orgánica del Colegio el 2 de mayo de 1983.

Por su parte, el Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos de Honduras prácticamente ha concluido la elaboración de todos sus reglamentos y está empeñado en mejorar la condición laboral de sus miembros en la Dirección General del Servicio Civil, en elevar el nivel científico del microbiólogo mediante un Programa de Educación Continua y en proporcionar un fondo de previsión social.

Creación del Colegio de

Microbiólogos y Químicos

Clínicos de Honduras

2 de mayo de 1983 Congreso Nacional

PRESIDENTES DEL COLEGIO DE MICROBIÓLOGOS Y QUÍMICOS CLÍNICOS DE HONDURAS

Dr. Edmundo R. Poujol 1983 - 1985

Dr. Mario Cáceres 1985 -1987

Dra. María Luisa Escoto 1987 -1989

Dra. Sonia Castillo 1989 -1991

Dra. Rosa Molina 1991  -1993

VISIÓN

Fortalecer nuestra imagen profesional a través de la consolidación de un liderazgo basado en valores, profesionalismo y pasión por lo que hacemos, construyendo el cambio en la era del conocimiento, con la audacia y calidad humana de nuestros agremiados, y con una gestión que se anticipe y adapte al cambio, aprenda de la experiencia e innove permanentemente.

MISIÓN

Contribuir con el país a través del sector público y privado, con apego a los principios éticos del ejercicio profesional propios del microbiólogo, fortaleciendo la capacidad de las instituciones, entregando un servicio de alta calidad, confiabilidad y responsabilidad, protegiendo tanto a la población como los intereses vitales del estado de honduras, generando un entorno favorable para el desarrollo humano y crecimiento con calidad, que incluya a todos los hondureños, entendiendo que el crecer como profesionales y como hondureños engrandece nuestro país.